En su fabricación se emplean diferentes materiales de recubrimiento, como el PET, PO y los polilaminados.
De su perfecta combinación y sus características técnicas nacen nuevos materiales capaces de soportar hasta 130º C.
Otra de las ventajas es su nulo desgaste y envejecimiento, garantizando un óptimo mantenimiento frente a agresiones externas. |